La andropausia es una condición hormonal en el hombre equivalente a lo que en las mujeres se denomina como la menopausia; sin embargo no es exactamente igual.

La mujer, por un lado, tiene su climaterio (la menopausia), implicando que ya no puede tener más descendencia.

El hombre por su parte, aunque va perdiendo potencia sexual, su situación no tiene que ser definitiva.

La problemática sexual en el hombre se simplifica en la capacidad para mantener una erección, y la reproductiva, en la producción de espermatozoides.

Todo esto no depende estrictamente de la edad, y tampoco le sucede a todos los hombres.

Muchos hombres llegan a los 70 años de edad con todas sus funciones y capacidades reproductoras en perfecto desempeño.

El término andropausia no es científico en realidad. La deficiencia en producción de testosterona no está forzosamente vinculada con la edad; la pérdida hormonal no es total, sino sólo deficiente, y las causas que lo detonan pueden variar, a diferencia con la menopausia en las mujeres.

Un término muy atinado para definir el problema es el de “hipogonadismo”, que define la deficiencia de testosterona y la producción reducida de espermatozoides.

Puede ser debido a un problema originado tanto en los testículos, como en el cerebro en la glándula hipófisis situada en el hipotálamo.

Una de las causas para cualquier tipo de problema fisiológico u hormonal siempre será la vejez; pero en el caso de la deficiencia en la secreción de testosterona, también puede haber detonantes de naturaleza congénita.

Puede darse, en muchos casos por la influencia temporal de otras enfermedades, que afectando los centros receptores de las hormonas, generarán deficiencias enzimáticas y resistencia en los emisores andrógenos.

En intervenciones quirúrgicas de amputación testicular éste fenómeno resulta frecuente: con todo y que un solo testículo puede producir suficiente testosterona, muchos pacientes experimentan bajas significativas en su producción hormonal.

En el caso de ser congénito; durante el desarrollo embrionario, la ausencia completa de testosterona puede producir genitales masculinos con forma de genitales femeninos, micro-falo o testículos no descendidos.

Cuando la testosterona es insuficiente en los niños o adolescentes se puede observar una pubertad retrasada, deficiencia en el desarrollo de los genitales y carencia de vello púbico entre otros problemas, dependiendo de la gravedad en la deficiencia del suministro hormonal.

En los adultos, se le llama andropausia; al detectar pérdida de apetito sexual,  disfunción eréctil, producción seminal escasa y cambios drásticos en el estado de ánimo; pero el peligro principal se da en las demás funciones, biológicas y cognitivas:

La grasa corporal aumenta; los huesos se debilitan; la masa muscular se reduce; el sistema cardiovascular comienza a presentar fallas; las funciones psicomotrices se entorpecen y la memoria, el sentido de la orientación y el sueño se desestabilizan.

Pero la andropausia es más un problema que una condición permanente, como en el caso de la menopausia en la mujer. Es en realidad hipogonadismo, y puede suscitarse en el hombre a cualquier edad, o no suscitarse en absoluto, además de que se arregla con tratamiento.

El diagnóstico de la andropausia se determina después de evaluar las concentraciones hormonales, y los tratamientos pueden variar; pero el más común, es el de administrar la suficiente dosis de Testosterona.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest